jueves, 24 de octubre de 2013

Un buen reclamo de la sociedad, expresado por Luis Pazos

Para: Legisladores preocupados por aumento de impuestos
De: Luis Pazos (Presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública en la LVIII Legislatura)
1. Aumentar impuestos no es una Reforma fiscal estructural
solo una miscelánea fiscal recaudatoria
2. México necesita para crecer y crear empleos productivos más inversión privada, no más impuestos ni más gasto público
3. Diputados deben reducir gasto público en lugar de aumentar impuestos para evitar aumento de déficit presupuestal
4. Principal problema fiscal de México es falta de rendición de cuentas y transparencia en gasto de estados y municipios
5. La evasión fiscal no es la principal causa de pobreza y desempleo, sino el despilfarro y desvío del gasto público
6. Está claro a quienes les van a subir impuestos pero no en que se van gastar ni a quienes van a beneficiar
7. Impuestos proporcionales, constitucionales, paga más quien más gana; progresivos, inconstitucionales y frenan inversión y PIB
8. Chile, PIB 4.3% e inflación 2.4% para 2013; impuesto a empresas del 20%, IVA general del 19%, ingreso fiscal/PIB el doble que México

9. Si aumentan impuestos a las maquiladoras, vendrán menos y algunas de las que ya están se irán
10. Calvario de contribuyentes que ante leyes confusas son extorsionados por funcionarios del SAT en varios estados, debe terminar
11. Leyes que dan más poder y discrecionalidad al SAT sobre contribuyentes no se traducen en más recaudación sino en más extorsiones
12. Leyes fiscales deben sancionar a funcionarios del SAT que acusen a contribuyentes de evasión manipulando leyes para chantajearlos
13. Código fiscal y Ley de aduanas deben simplificarse para evitar la extorsión por funcionarios deshonestos
14. Nuevas leyes para evitar la evasión deben ir acompañadas por otras que eviten el desvío, despilfarro y robo de impuestos
15. Reforma fiscal estructural correcta debe ampliar base grabable mediante un IVA general, reduciendo gradualmente la tasa de lo ya gravado del 16% al 10% y de los no gravados iniciar con 5% hasta alcanzar gradualmente el 10%, reducir gradualmente el ISR hasta el 20%

sábado, 27 de julio de 2013

NECESITO POCO



Gran pensamiento . . . .

NECESITO POCO

Éste es mi pensamiento,
maravilloso discernimiento cuando se está en la "avanzada madurez"... casi vejez...
como decía Borges, sólo con el tiempo lo aprendes y por lo general cuando
ya se te está acabando ....
Aquí cabe completita la frase...

* Necesito poco y lo poco que necesito, lo necesito poco *...
Será porque en los últimos años me enfrente inesperadamente
a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí,
no poseo nada material pero tengo el corazón
y la cabeza más sanos y cada día aprendo algo valioso.
O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas
buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio.
Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y
ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí.
El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender
un poco de qué va esto llamado vida.
Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece.
Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible
para vivir con dignidad.
Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios.
Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno.
Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos
que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias,
sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula
minúscula de pena verdadera.
Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles
arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las
penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas
y de oro a cambio de un pedazo de pan.
Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar
y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche.
Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los
hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero
no comparten la mesa con un inmigrante.
A los que te aplauden cuando eres rey y te abandonan cuando te salen pústulas.
A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.
Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada.
Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos.
Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama.
El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales
y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche.
El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas.
Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras
mi conciencia esté tranquila.
También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago
con gusto todo el precio que haya que pagar.
Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar
de lo bueno.
Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que
tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado.
No estar jamás de vuelta de nada.
Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería.
No convertirme nunca, nunca, en una persona amargada, pase lo que pase.
Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen
que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada, o todo.